Las artes contemporáneas desde el advenimiento digital han modificado sus patrones investigativos, creativos, productivos y de injerencia social. Esto ha llevado a que las Artes construyan una transversalidad de aplicaciones, encontrando en la tríada Arte, Ciencia y Tecnología el lugar más coherente para la sociedad contemporánea. Respondiendo a conjugaciones entre Arquitectura, Diseño, Música, Matemática, Física, Robótica, Electrónica, etc. En la actualidad, el acceso a las tecnologías de la comunicación e información, logran una base estable desde las aplicaciones domésticas hasta las más avanzadas. Esto permite determinar una data de origen de 200 años en que las Artes se reencuentran con la Ciencia y la Tecnología para dar origen a la fotografía, y de cómo éste soporte irrumpe para remecer las bases ontológicas de la comunicación social y por ende el campo de las Artes. El avance de la fotografía al cine, del cine al sonido, luego a la imagen vídeo, a la computación y finalmente al desarrollo de interfaces físicas interactivas nos demuestran un recorrido tangible en cómo el nexo entre Arte+Ciencia+Tecnología encuentran un lugar de aglutinamiento que provoca un acercamiento concreto con un usuario/espectador que congenia con el desarrollo tecnológico, sus derivaciones y usos. Este avance histórico es asumido por el campo de las artes dado su carácter experimental e innovador, por lo que la creatividad es aplicada como eje central a toda innovación. No es extraño entonces, que en las artes se descubran nuevas aplicaciones, o se pongan en crisis ciertos modelos, modificando el fin específico de una tecnología. El carácter subversivo, experimental y comunicativo de las artes son un arma que interviene toda sociedad.
Actualmente las artes están en una búsqueda que involucra al ser humano de manera directa, dado que la cercanía de las tecnologías en el quehacer cotidiano permiten involucrar al espectador desde un lenguaje conocido por él. No es la retórica del arte, sino la retórica del diseño tecnológico. Dado que la aplicación de la tecnología al arte da cuenta de que el espectador es usuario, formando parte del diseño estructural de toda obra artística, completándola. Esto indica que el espectador debe intervenir en la obra artística, y que el artista o creador debe entender esta función integral del diseño de su obra. La brecha del lenguaje de las artes se difumina, dado que ahora no necesariamente el espectador ingresa al contenido de la obra por medio de una retórica inmóvil, si no más bien desde la retórica en dinamismo llevada en expresión de tecnología a lo tangible por medio de una acción física de distintas magnitudes. ¿Entonces el arte se vincula con la lógica algorítmica?. ¿La lógica algorítmica aplicada a las artes ha modificado la forma de entender, transar y comunicarse entre el espectador y la obra de arte? ¿Cuáles son los alcances de una propuesta autoral artística que converge con un diseño integral, que involucra de manera específica al espectador?, ¿Cuál es la distancia entre espectador y usuario en el territorio de la tríada Ciencia + Arte + Tecnología?
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